Chatarras Palace | Entrevista completa a Javier García Roche

In Blog by Javier Rodríguez Godoy0 Comments

A falta de enfrentarnos al reportaje sobre trastornos mentales, el trabajo sobre Javier García Roche ha sido el más enriquecedor y el más difícil. Roche es un hombre rotundo y espontáneo que te habla si quiere, pero como no sabe decir que no aparece siempre una tensión entre la necesidad de hacer una buena obra y la facilidad de mandarlo todo a la mierda.

Con nosotros, y con el resto de periodistas que le visitan, hizo una buena obra. En Encuenttro con Javier García Roche traté de contar cómo accedió a que le siguiéramos durante meses para contar su historia. Fueron semanas de periodismo con botas para mí y de maneras de permitirme hacer mi trabajo para él. Es un hombre que lo da todo, por su familia, por los perros y por el boxeo. Tiene una idea muy elevada del honor y la honestidad y siente tanto orgullo de ser un chico de barrio como de sus limitaciones. No aspira nada más que a estar bien y mejorar el mundo, como la mayoría. Sin embargo, su rutina es extenuante y su nivel de estrés elevadísimo.

El día que conseguimos sentarnos para la entrevista en vídeo, creímos que los dos meses de trabajo no habrían servido para nada. Diez minutos antes me mandó un mensaje de audio aliviando toda la ansiedad del mundo. Cinco minutos después de estar acariciando a su perra, nos preguntó, con los modales de un diplomático: “¿qué hacemos?”

Qué dirías de ti, ¿cómo te presentarías?
Yo soy Javier y soy el capullo más grande que hay en Barcelona. Me mato a currar y todo lo que genero, que en teoría es bastante, tal como entra, sale, tío. No soy capaz de ahorrar nada. No sé decir que no. Entonces la gente me pide ayuda, compadres míos, mi ex mujer, esto, lo otro. Me escribe gente, porque tenemos una movida de ayuda hacia animales, sobre todo perros, que son mi debilidad. Y eso: soy el capullo más integral que hay en Barcelona. Ese soy yo. Javier García Roche.

¿Y el boxeo?
Ah bueno, también boxeo, pero eso es secundario. Es un hobby porque soy muy malo. Como dice mi amigo Txiki… ahora mismo está preso. Eh,  ¡lo ves! Otra vez vuelvo a decir que soy un desgraciado. ¿Por qué? Porque él es muy buena persona, muy buen amigo mío. Está preso por cosas del pasado y aún no le he escrito ninguna carta. Le acompañé, cogí y dejé mi trabajo de lado, mi entreno, me personé en Madrid, me lo emborraché, que tomara farlopa, se follara a tías y lo dejé en la puerta de la cárcel y me volví. Y no le he vuelto a escribir. Soy un gilipollas. ¿Por qué? Porque la gente me sobrepasa con sus problemas y al final me olvido de lo importante.

¡Que también es importante ayudar! Yo me siento bien, me encanta. Para mí no es una obligación, pero, claro, él está preso. Se para el tiempo. Cuando uno está preso se para el tiempo, ¿sabes? Tengo que escribirle al Txiki.

Y bueno, hablando del boxeo: que soy un paquete de boxeador, pero soy un boxeador muy honrado. Soy malo, pero todo lo que tengo lo doy el día del combate.

Qué te ha dado el boxeo
Mira hay gente que se apoya en una religión, hay gente que se apoya en la pareja, hay gente que se apoya en el trabajo, hay gente que se apoya… yo qué sé. Yo me apoyé en el deporte. A mí el boxeo me sacó de las drogas. Yo me apunté a boxeo porque era pandillero y quería pelear mejor y pegar mejores palizas y defenderme mejor y tal. Y mira: eso desencadenó en que topé en el gimnasio Gallego Prada, que es lo mejor que ha pasado en mi vida, y me volví en un deportista de competición, un deportista profesional y es el epicentro de mi vida. Es como mi religión.

Qué significa ser chatarrero
Ser chatarrero es ser buena gente. Ser un tío de ley. Ser un tío auténtico. Fiel a tus principios. No hacer daño gratuito. Sobre todo. ¿Por qué hay que hacer daño gratuito? ¿Por qué? Si yo tengo mi nevera llena y me sobra algo, ¿por qué no se lo voy a ceder a esa persona? Eso es ser chatarrero: ser un tío de puta madre.

La gente cree que eres millonario
En mi familia siempre hemos sido muy pobres. Muy pobres. Mi padre, chapado a la antigua, no quería que mi madre trabajara. Y mi madre, para darnos una vida mejor, limpiaba escaleras a escondidas para podernos apuntar a un club deportivo y que no estuviéramos en la calle.

Yo con 10 años iba a ayudar a mi madre porque siempre fui el hijo más pulcro (y como más ordenado y tal) entonces yo iba a ayudarla a limpiar y también la acompañaba a comprar alimentos a la cruz roja. Me llevaba ella de compras porque me encantaba encontrar el producto más barato del supermercado, ¿sabes?

A lo mejor para cenar teníamos una tortilla y un sobre de sopa con fideos para cuatro niños. O sea, éramos muy humildes. Después, mi padre, me demostró que trabajando honradamente se podía ganar uno la vida dignamente. Le cerraron la chatarrería, se fue a otra, que es esta, donde estamos ahora mismo, le empezaron a ir bien las cosas con el boom de la industria y nada, aquí estamos, siguiendo los pasos de él.

Y no somos millonarios. Un millonario no trabaja 15 horas al día. Lo que pasa que la gente a veces no entiende que nosotros podamos ceder patrimonio nuestro o gastarnos nuestro propio dinero, que podríamos gastarlo en farlopa, en putas, en comida, en viajes o en lujos, pues que lo invirtamos en terceras personas que no conocemos de nada. Pero no sé. Eso lo heredé de mi padre. Mi padre era la mejor persona… mi padre era increíble. Yo no he conocido ser tan bondadoso, tan currante y con tan buen corazón como mi viejo. De él he heredado bastantes cosas buenas y doy gracias a Dios.

¿Te has llevado algún desengaño con el Chatarras Palace?
Al principio, cuando empezó el Chatarras Palace, que eran las peleas chatarreras aquí, en el trabajo, y vi que había tanta demanda de jóvenes ansiosos de pelear y de conseguir dinero, pues montamos un equipo de entreno.

Montamos un gimnasio gratuito, con el cual seguimos, y pensé por un tiempo tener un equipo de competidores. Pero he ido aprendiendo. Me he ido llevando desengaños con lo chavales, que lo único que querían era chupar del bote, que no querían ser luchadores, ¡que es respetable! Ser luchador es una opción. No hay que obligarle a nadie. Tú no puedes decirlo: “oye, vas a ser luchador”. No. Eso tiene que nacer de él. Tiene que ser un sacrificio especial, una capacidad de sufrimiento concreta. Pero bueno, nosotros ponemos al alcance de todo el mundo el deporte, que en este caso es el boxeo.

¿Qué ejemplo le puedes dar tú a los chicos?
Pues no lo sé. Yo no soy ejemplo de nada, por eso quien da clases en el gimnasio es Pollo Ramírez, que es el mejor entrenador que hay de boxeo y es el entrenador oficial de Gallego Prada.

Hay veces que tengo buenos puntos. Hay veces que quiero mucho a mi madre, le hablo muy bien, con mucho cuidado, a mi mujer igual, que cuido a mis amigos y entonces pues intento transmitir esos valores a los chavales jóvenes que nos rodean. Creo que es una responsabilidad moral y social que tenemos con la juventud.

Creo que uno puede pensar: “ah, es un puto moro”. No, chico, no. Ese moro que tú dices, un día por una necesidad puede pegarle un tirón a tu abuela querida, romperle la cadera o que se rompa la crisma, porque tú no le has ayudado en su día. Si a ese moro tú le ayudas, lo formas, se vuelve una pieza clave en esta sociedad, tiraremos para arriba como nación. Pero bueno, es una utopía.

¿Y la constancia?
Yo creo que eso puede ser el fuerte mío respecto a los chicos jóvenes. Que ellos han visto que se ha muerto mi padre, ellos han visto que me he divorciado, ellos han visto que he tenido problemas muy severos y que yo siempre estoy entrenando. ¿Por qué? Porque me mantiene sereno, porque me mantiene centrado, porque me ayuda en el día a día. Y es el ejemplo que yo les puedo dar.

¿Te has comparado alguna vez con tus hermanos?
Ahora empiezo a hablarme con mi hermana. Con mis hermanos mayores no me hablo. Porque teóricamente yo siempre fui la oveja negra y ellos han actuado mal. Yo lo llamo “derechos adquiridos”.

Ellos se creen con el derecho de tener ciertas cosas y no dar a la familia. Nosotros tendríamos que besar por donde pisan mis padres. Porque nosotros somos chavales normales y corrientes que podríamos estar en la obra currando o en cualquier empresa siendo peones. Pero vivimos por encima de nuestras posibilidades gracias al sacrificio y esfuerzo de nuestros padres. Y eso es lo que me gusta transmitir y valorarlo. Y ellos no se comportan en ese aspecto.

Pero bueno, son mis hermanos, entiendo que a la familia hay que perdonarla, pero hoy en día no quiero saber mucho de ellos. Me llevo medio bien por mi madre porque sé que el día de mañana a lo mejor hago las paces o no, pero siempre voy a estar ahí, porque yo según todo marca voy a ser aquí el encargado de llevar la empresa familiar y tendré que asumir sus problemas económicos y ayudarles porque esa es mi obligación. Me guste o no me guste: mi obligación es ayudar a mi sangre.

Qué harías si volvieras a entrar en prisión
Pues haría lo mismo. Yo creo que los hechos del pasado marcan lo que soy ahora mismo y si en su día cometí ciertos errores y me han llevado hasta ahora. Lo volvería a hacer.

Te explico: la cárcel destruye a las personas. Nosotros no podemos permitir que el sistema nos destruya. Una cosa es un centro de menores, otra cosa es una prisión. Un prisión es un centro de contención de problemas, pero no reforman a nadie. Y eso es una lacra que hay que quitar.

Hay que incentivar a los empresarios, yo qué sé, un ejemplo: que no tengan que pagar a lo mejor si contratan a un ex presidiario, que no tengan que pagar las tasas y los impuestos normales y corrientes. Hay que incentivarlo. Hay que darle la posibilidad. Oye, chico, tú no puedes pretender que un tío se tire 5 años en la cárcel y luego no tenga trabajo, ¿estamos locos? No le pagues una puta paga, búscale un trabajo, que se sienta realizado.

Yo le digo a los cachorros míos, a los chavales con los que yo entreno, que hay que cambiar los roles. ¿Por qué tienen que estar en el parque intimidados por la policía, que los traten como gentuza, que los traten como delincuentes? No. Se tienen que formar, estudiar, cultivarse, buscarse un trabajo si no quieren estudiar, que le miren a la cara, que le miren a los ojos al policía y que le digan: “no, chico, ¿tú qué me estás diciendo? Yo soy un currante, yo soy el que está aquí cotizando, el que está pagando impuestos y tú estás aquí trabajando para mí.

Nos guste o no nos guste, si nosotros, los tontos del culo, no estamos trabajando aquí y pagándoles los impuestos esta gente no está. Y es lo que hay que intentar meterle en el chip a los chavales: que hay que trabajar, que hay que aportar y que no hay que vivir del cuento.

¿Ganas algo ayudando a los animales?
Buffff, no gano nada, pero es que me hace feliz. O sea, no lo contemplo como…, es que no le contemplo como nada, es que es mi día a día, ¡es que me encanta! ¡Que no es un esfuerzo! Que sale, sale, sale de dentro. Son la bomba. Ya conoces a Sasha, es puro amor. Una perra que ha estado 13 años debajo del Sol, sufriendo, sin tener cariño y la ves como una bebé: que actúa, que te viene, que te busca, que te hace así con la manita, que te levanta la mano, que te busca el contacto, que se lleva bien con otros perros, no sé. Están a otro nivel que nosotros. Nosotros no podemos venir a este mundo a joderles la vida. Si son ángeles de 4 patas. Si tenemos suerte de compartir el mundo con ellos.

Y qué opinas de los humanos
Los humanos somos basura, pero bueno, dentro de la basura, hay menos basura. Y tenemos que intentar, no todos, porque es imposible, es una utopía, pero… A mí me da igual lo que hagas tú, lo que haga el otro o lo que haga el de la moto. Pero si yo en mi círculo puedo mejorarlo, lo haré. Porque es mi naturaleza. Tú haz lo que te dé la gana, yo intentaré hacer el bien. Eso me llena a mí, eso me hace feliz, eso me hace dormir tranquilo y seguiré con mi manera de ser.

Qué simboliza el toro de la vega
El toro de la Vega para mí es una puta mierda pinchada en un palo. Es el icono de las fiestas populares españolas, neandertales, obsoletas. A ver: yo no comparto el toreo, ni la tauromaquia. No me vas a ver en mi puta vida en una plaza de toros, Dicen que es cultura española. No lo comparto, ¡no me gusta!

Pero escuca: 400.000 o 500.000 personas embriagadas, apuñalando a un animal indefenso, el animal con miedo… ¿Dónde está el valor? ¿Dónde reside el valor en esa acción? Con tu hijo en brazos, ¿eso es lo que tú quieres transmitirle a tu hijo? ¿Que sea un maltratador en potencia? ¿Que haga bulling en el colegio? ¿Que sea un misógino? ¿Que sea un abusón? ¿Violencia de género?

Todo eso sale reflejado en esa puta mierda pinchada en un palo. Es mi manera de entenderlo. ¿Cultura? ¿Qué cultura? ¿El maltrato es cultura? ¿El abuso es cultura? ¿La tortura es cultura? ¿Eso es lo que representan las fiestas españolas? No, a mí no me representan.

Si te tuvieras delante con 14 años, ¿qué te dirías?
Me diría: cachorro, entrena más. Porque más entrenado me hubiera ido todo mejor. Es una tontería, pero entrena más. Entrena más. Vienen los problemas, entreno más. ¿Te deja la parienta? Entrena más. ¿Te pega alguien un collejón? Entrena más. ¿Te llevas un disgusto? Entrenas más. Esa es mi forma de ver la vida.

Tu día a día es estresante. ¿Qué dices de eso?
[Sopla] Que estoy muy cansao. Que me estoy haciendo mayor. Que últimamente estoy saturado de que me transmita la gente sus problemas. Pero bueno, respiraremos hondo y seguiremos luchando. Hay gente que no comparte mi forma de vida. Tengo discusiones en mi casa con mi propia mujer, con mi familia… Javi, esto. Javi, deja la página. Javi, no tienes vida. Javi, deja de atender a la gente.

Pero y si me llama una mujer… Cuando a mí me escribe una mujer, que su hijo ha muerto por las drogas, pero a ella le gusta lo que estamos haciendo, el no a las drogas, la ayuda hacia los animales. Que su hijo muerto tenía gran amor hacia los animales y se murió por las drogas. Pues, ¿cómo no voy a seguir?

Cuando una persona se pone en contacto con nosotros, que ama a su perro, no puede soportar los gastos del veterinario, y por lo que sea haciendo un par de gestiones, un par de publicaciones, lo ponemos en contacto con otra persona que sí que puede y salvamos la vida de ese animal y le damos felicidad infinitas a ese hogar, ¿quién soy yo para poner punto y final a eso?

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