Lo último

Impresiones tras conocer a Dokushô Villalba, el primer budista zen español

El protagonista de nuestra siguiente historia es Dokushô (se pronuncia con acento en la “ô”) Villalba, el primer monje budista zen de España.

Nació y creció en Utrera (Sevilla), en una familia pobre, aunque su infancia fue feliz. Recuerda, me dijo, cómo sonaban las gotas que caían del techo hacia los cubos cuando llovía en la casa familiar, de dos piezas.

Dokushô Villalba fue a París y a Japón para recibir la formación que atesora. A su regresó, fundó el Monasterio Luz Serena en 1989 con mucho esfuerzo, dinero y la cooperación de la Comunidad.

Desde que nos pusimos en contacto con él hasta que volvimos de su casa ha sido una colaboración exquisita. Le pedimos que nos dejara hacerle “una sombra”, ser observadores de sus rutinas, sus reflexiones y las dinámicas de la comunidad de residentes del monasterio.

Se lo pedimos a todos nuestros protagonistas, sin conocerlos, y todos, como Dokushô, consienten. La voluntad de cooperación de la mayoría de personas me fascina.

Comiendo juntos, el maestro Villalba concluyó sobre el proyecto vidasajenas.es: “Vaya fauna que estáis reuniendo”. Y más tarde, hacia las 17:00, en una charla distendida en la que le comenté mi curiosidad sobre cómo los planteamientos sobre la Realidad de la Física Cuántica y el Budismo parecen converger, me dijo: “Eso es interesante, pero no necesitamos que la ciencia confirme o corrobore lo que experimentamos”. Lo digo de memoria.

El último correo electrónico que me envió Dokushô desde su Mac fue su última traducción anotada para la editorial Kairós: el Shôbôgenzô, la preciosa visión del Dharma verdadero, la obra cumbre del s. XIII del maestro zen japonés Eihei Dôgen.

Me sigue retumbando el taiko, el tambor que percuten antes de las meditaciones diarias. Es un golpe tribal que resuena por el bosque en el que se ha instalado el monasterio y que hace temblar las paredes del dojo (la sala de meditación).

Las comidas, el tambor y las reflexiones entre budismo, ciencia y meditación espero que funcionen como ejes del relato que os vamos a contar en unas semanas.

Me ha costado tanto eliminar minutos de la entrevista que publicaré cápsulas en vídeo para complementar el vídeo principal.

La responsabilidad mayor que siente Dokushô Villalba es transmitir su conocimiento y su experiencia: “Una vez que se recibe el linaje de los budas y de los maestros de la antigüedad es una gran responsabilidad el transmitir esa enseñanza y ese linaje a las futuras generaciones. Me gustaría poder morir en paz, sientiendo que de alguna manera ese Dharma y esa enseñanza van a continuar después de mí”.

Nuestra mayor responsabilidad, cuando nos vamos de casa del protagonista de la historia es ser fieles a lo que vimos. Queremos que sintáis lo que nosotros experimentamos allí.

Esperamos estar a la altura.

Acerca de Javier Rodríguez Godoy (60 artículos)
Humanista y curioso. Puedes seguirlo en Twitter, Facebook y Google+

Deja un comentario

Tu dirección de correo no será publicada.


*